Llega la noche... 

y otra vez pasó el día sin que hicieras nada por ti. 


No porque no quieras.

No porque no te importe.

Sino porque estuviste ocupada asegurándote de que todo y todos estuvieran bien.


Si la única forma de cuidarte fuera levantarte a las 5:00 am…

ya lo habrías logrado.